TEMPORADA DE CONCIERTOS 2018

Concierto de Cuaresma. 13 de marzo 2018

TEMPORADA 2018 “MÚSICA EN LAS CATEDRALES DE ZARAGOZA”.- Concierto de Cuaresma. El martes 13 de marzo a las 20:00 h., el Coro Hiberi Voces “las Voces del Ebro”, interpretará la Messe de Requiem. Op. 48 de Gabriel Fauré en la Catedral Basílica del Pilar, dentro del ciclo de conciertos organizados por el Excmo. Cabildo.

Hiberi Voces

La Asociación “Coro Hiberi Voces” nació en enero de 2017 por iniciativa de un numeroso grupo de amigos con amplia experiencia y trayectoria en el mundo coral cuyos objetivos eran muy claros: dar forma a un proyecto musical que contase desde el principio con un buen trabajo de la técnica vocal, el desarrollo de la sensibilidad musical de todos sus componentes a partir del trabajo minucioso en las obras de su repertorio y la ampliación de su cultura artística y musical. Todos ellos residen en Zaragoza (de ahí el nombre elegido, cuya traducción literal es “las Voces del Ebro”).

En su todavía breve andadura, Hiberi Voces ha cantado en Murcia y Cartagena en sendos conciertos de Año Nuevo junto a la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia (formando parte, junto a otras agrupaciones, del Coro Reino de Aragón), y ha dado un importante número de conciertos en nuestra Comunidad Autónoma, abordando diferentes repertorios como la Missa Brevis para banda y Coro de Jacob de Haan y recitales de producción propia, como “Anima, soul, alma”.

Rubén Larrea, Director.

Rubén Larrea estudia piano y solfeo durante su infancia y adolescencia con los profesores Julio García, Carolina Escalona y Ana Lahuerta.

Su contacto con el mundo coral comienza en el año 2004, como tenor en el Coro del I.E.S. Félix de Azara de Zaragoza. En el año 2009 arranca la andadura de la Coral San Joaquín, de la que es miembro fundador y primer director. Desde entonces, ha cursado diferentes talleres y cursos de dirección y canto coral con profesionales como Alexandr Vatsek, Nicole Corti, Jordan Sramek, Alfonso Elorriaga, Javier Busto, Xabier Sarasola, Brady Allred o Martin Schmidt.

Es Licenciado en Historia por la Universidad de Zaragoza y, en la actualidad, cursa el último ciclo de Enseñanzas Profesionales en la especialidad de Canto en el Conservatorio Profesional de Música de Zaragoza con los profesores María Sala y Eliberto Sánchez y un Máster Europeo en Investigación Musical y Musicología en la Universidad Internacional de la Rioja.

Ha dirigido la Coral San Joaquín (2009-2017), el Coro Aljafería (2013-2017) y el Coro del I.E.S. Medina Albaida (2015-2016). En la actualidad desempeña la dirección artística de la Coral de Gelsa (desde enero de 2014), el Coro Municipal de Quinto (desde octubre de 2015), el Coro del Colegio Alemán de Zaragoza (desde febrero de 2017) y el Coro Hiberi Voces del que es director fundador (desde enero de 2017).

Messe de Requiem. Op. 48. Gabriel Fauré.

El Réquiem en re menor, Op. 48 es una de las más célebres obras del compositor francés Gabriel Fauré (1845-1924) y del repertorio sinfónico coral en general.

Fue escrita entre 1886 y 1888, e interpretada por primera vez en la Iglesia de la Madeleine a comienzos de 1888 en unos servicios fúnebres, y, en mayo de ese año, ya como concierto.

Notablemente innovadora, al escribirla, Fauré ajustó el tradicional orden litúrgico omitiendo la Sequence (que representa a "Dies irae" y a "Rex tremendae") y añadiendo "In Paradisum", que deriva del Order of Burial, antes de la Misa de Difuntos. Se trata de una misa de réquiem muy distinta a todas las demás, pues en ella desaparece la idea apocalíptica de la ira de Dios para mostrar una visión serena de la muerte y confortable del cielo.

Especialmente emotivos son el Introit et Kyrie, la poderosa aria del barítono del Offertoire: "Hostias et preces tibi", el Sanctus y el prístino solo de la soprano, "Pie Jesu". Para muchos amantes de la música, Fauré se identifica casi exclusivamente con esta obra, que se ha convertido para muchos en la quintaesencia del género romántico.

Fauré escribió sobre su réquiem: «Se ha dicho que mi réquiem no expresa el miedo a la muerte y ha habido quien lo ha llamado "un arrullo de la muerte".